Sara Chávez

Sara es de El Salvador. Un día, cuando trabajaba en su están de comida, que era su casa, los miembros de una banda entraron y mataron a sangre fría a su hijo, de 16 años. Sara tuvo que huir de su país para buscar un futuro sin violencia para ella y para su hija. Ahora tiene un permiso de residencia temporal en España y no contempla la idea de volver a casa: “No es que me guste la vida acá, pero siento que mi país no me ha dado nada; es más, me ha quitado lo que yo he podido hacer”.