7 Diciembre 16

La Cruz Roja amplía su programa de refugiados en Catalunya con nuevas plazas de acogida en Berga

Desde principios de año, la Cruz Roja ha triplicado sus plazas de acogida para población refugiada en Cataluña, hasta llegar a las 136. 

La fase de acogida tiene una duración de 6 meses, por lo que, a lo largo de al año, estas plazas permiten atender un total de 272 personas refugiadas. 

Durante este mes de diciembre, la Cruz Roja amplía en 50 sus plazas de acogida para población refugiada, llegando a un total de 136 en todo el territorio catalán. Estas cincuenta plazas nuevas abren hoy en el municipio de Berga.
 
La Cruz Roja ha presentado su Programa de acogida en Berga este lunes, 12 de diciembre, a las 12.30 h en la sede de la institución humanitaria en esta localidad (Plaza de Europa, 10). Los presidentes provincial y local de la Cruz Roja, José Quitet y Montserrat Puente, junto con el coordinador de la entidad en Cataluña, Enric Morist, han presentado el programa. También se ha contado con la presencia de la alcaldesa de Berga, Montserrat venturoso, y del Consejero Comarcal del área de Atención a las Personas, José Lara (Consejo Comarcal del Berguedà).

En todo el territorio, la Cruz Roja es una de las entidades sociales que gestiona el programa estatal de acogida e integración para población refugiada, del que forman parte también las nuevas plazas abiertas en Berga. Este programa, financiado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, se ocupa de cubrir de forma integral las diversas necesidades que pueden tener las personas refugiadas, a través de tres fases de atención (acogida, integración y autonomía), con una duración total de 18 meses. Se trata de necesidades de alojamiento, manutención, apoyo psicológico, atención sanitaria, asesoramiento jurídico, atención social, formación (especialmente en cuanto a la lengua y conocimiento del entorno), la inserción laboral, etc.  
En Berga, se desarrollará la primera fase de este programa, correspondiente a la acogida inicial, de 6 meses de duración. Durante esta fase inicial, se cubren todas las necesidades básicas de las personas refugiadas y se les proporciona alojamiento en plazas de acogida residencial, para que se puedan concentrar el máximo en el conocimiento del entorno del país de acogida y se sientan las bases de su proceso de integración.

Desde principios de año, la Cruz Roja ha triplicado sus plazas de acogida en Cataluña. A las 48 con que contaba en el área metropolitana de Barcelona, ​​se han añadido 22 en Tarragona, 16 en Lleida y ahora las 50 de Berga. Teniendo en cuenta que la fase de acogida dura 6 meses, las 136 plazas de acogida de la Cruz Roja en Cataluña permiten atender 272 personas refugiadas al año. Con esta ampliación, la Cruz Roja quiere cubrir las crecientes necesidades de acogida de la población refugiada. Durante este proceso, la Cruz Roja ha apostado por la descentralización, ya que considera que la implicación del conjunto del territorio es fundamental para garantizar el éxito del proceso de integración, ubicando las nuevas plazas de acogida en localidades que, como Berga, tienen espacios adecuados disponibles